Oye y, ¿de qué se pelean los grandes, eh?. (Es trascendental ese “eh” del final para cualquier pregunta mirrey, da un tono específico, da cierto nivel. Le contesté cualquier cosa para evitar hablar y le pregunté a mi nuevo amigo por qué estaba peleado él con su novia. Sin rogarle empezó su historia). Es que ya me medio hartó. O sea, yo estaba jugando bien feliz con sus primos al Turista Mundial, o sea, hace como cuatro años que no jugaba y me la estaba pasando bomba, ya tenía México, Estados Unidos y Canadá, pero, bueno, al final es mejor tener los aeropuertos, yo digo. Ah, bueno, equis, estaba jugando y ella de que ‘ya, deja de jugar’ o sea, ¿qué onda? Es que la verdad a veces sí digo ya, fue demasiado. La veo todo el tiempo. Y luego ayer regresé de estar con ella y yo por fin enfrente de mi Mac para ver mi serie de Pablo Escobar. La de La Reina del Sur también me la eché toda. Entonces yo, ya, por fin, poniéndole play porque a ella no le gusta verla, y me marca por FaceTime. (Gesto de decepción con los labios apretados y los ojos engrandecidos) la verdad ya ayer le dije que no me gustaba hablar por FaceTime. Ni modo, le dije. ¿Estuvo bien? (Ceño fruncido). Lo bueno que ya pronto voy a Cancún con mamá y voy a descansar de ella (desaparece la angustia). La verdad me voy a destrampar, al cabo ya me dijo que si le ponía el cuerno sí me perdonaba (sonrisa gloriosa). Pues así. Jime, con la que salía antes que ella, también me hubiera perdonado pero luego con ella sí, ya me pasé… Es que ve: cuando llegué aquí, salí primero con Pau que es su prima, y luego no manches, está otra prima que el otro día también se me estaba echando. Es que aquí hacemos planes de tipo lancha en el río, nos vamos a tomar ahí, y así, (el “y así” implica Justin Bieber, un toque de La Gozadera, otro de Nikki Minaj, botellas y botellas, pubertas en poca ropa, un lanchero que los pasea para que se puedan empedar agustirris), y ve, aquí estaba con su prima, hasta tengo la foto (teclea rapidísimo en su iPhone). Te juro, la tipa se me estaba echando (selfie de él con unos lentes Dior, una cuba y la niña encimosa), y Sofi estaba en el D.F. porque había ido a una graduación de su hermana, algo así, y se ponía como loca por el celular. Pero, bueno, conociéndome yo también andaría como loco (sonrisa de galán). Aunque ya me calmé, nada que ver a como era antes.

Es que, antes, en Cancún, mi papá se fue a vivir con su novia y yo me quedé solo en una casa la verdad muy grande, con una albercota y la muchacha. O sea, podía hacer el desmadre que quisiera (el “quisiera” dicho de un modo lento y muy articulado). No, pues, como tres por semana. Pero no creas que llegaba a todo, eran besitos y así. Pero, no mames, hasta una vez que iba solo, el poli me preguntó, “¿y ahora a quién se va a traer, joven?” (se echa una carcajada). Y si te contara del Spring Break. Mi primer Spring Break en Cancún, o sea, ¿sabes a cuántas besé en tres días? las iba contando porque hice una apuesta. 73 (otra carcajada). La que más me gustó fue una venezolana. Uffa. Primero como que bien, aparte estaba súper linda, de repente llega el momento de la lengua y ¡wow!, dije no, pues, esta tipa sí sabe. Impresionante. Pero bueno, luego yo la cagué porque ella fue al baño y me dijo “espérame aquí” y cuando volvió del baño ya me estaba besando con otra (risita semi culpable).

Mi última de Cancún estuvo increíble. Sí, ya andaba con Sofi, pero ella no se entera de nada. Fue con una niña que cuando yo estaba en tercero de secundaria ella en primero y desde ese tiempo ya tenía un cuerpo impresionante. Es una cubana. Ve esto (instagram de una niña voluptuosísima). Tiene 17, ¿lo puedes creer? (la cubana en bikini, en vestido embarrado, con sus amiguis de party). Nos besamos por horas, te lo juro. Aparte, esa niña no se besa con nadie, y conmigo sí quiso. La vi en el antro y dije, voy a intentar, le di la vueltita, primero se hizo la difícil, de que beso aquí, ¿ya sabes? Cuándo por fin se dejó duramos horas (risa de triunfo), ve, mis amigos nos tomaron video (la niña en la pantalla se enoja contra el amigo que graba, nuestro amigo mirrey la agarra por la cintura y la hace olvidar de sus molestias). Cuando pasó esto ella no besaba a nadie, pero ya me contaron que luego hizo una apuesta y besó a 100 en un mes (gesto de asco, como si fuera algo incomprensible).

 

O sea, a Jime, le puse el cuerno tres veces y aparte cuando salía con Jime salía con Sofi también. Como que Sofi siempre estuvo ahí. Pero, es que con Pau me pasé. O sea, ve esto (foto de él sentado en un colchón de playa con una niña arriba de él y de su boca). En el colegio tenemos dos breaks. No, a la uni no he entrado, me tomé seis meses sabáticos de echar la hueva. En el primer break el lunes llegan unas niñas y me dicen: ya te vimos con Fer. Y yo me reí, pensé que me estaban pendejeando. De repente, me enseñan la foto. Y yo, “puta, ya valió madres”. Aparte de ésa, me preguntó otra vez, “¿es cierto que con Marisa?” Ya, me valió y le dije que sí. A la tercera es cuando ya me mandó a la chingada. Pero Sofi, Sofi sí me perdona. O sea, nomás le he puesto el cuerno una, dos, tres, cuatro, cinco, seis veces (conteo lento, meditado con los dedos de las manos). La primera vez fue en Italia, en un viaje de la escuela, y me besé como con 10. Es que jugamos a la Botellita (mirada en busca de comprensión). Pero a Sofi, la verdad sí quiero seguir con ella, es niña de familia y todo.