“…la tía Luisa, como siempre, soñaba con París. Y como pensaba que París estaba ya tan viejo y achacoso como ella, soñaba que le escribía cartas a París preguntándole cómo seguía del Sena, si por fin lo habían operado de la Plaza de la Ópera, si le habían graduado anteojos en el Arco del Triunfo y si le habían salido canas en el Bosque de Boloña”.

Fernando Del Paso, Palinuro de México